Si estás leyendo esto, es probable que tu alma esté tan exhausta como la mía lo estuvo alguna vez. Permíteme ser honesto: Te he visto. He visto el dolor silencioso detrás de tu sonrisa forzada, el temblor de tus manos que intentan sostenerlo todo, y la lágrima...
Contenido solo para el Club Mi Libro
leer más
